Cifras

El sector de la construcción es un componente básico de la actividad económica y su papel como generador de empleo, proveedor de bienes o incentivador del crecimiento es determinante en la evolución de la economía de un territorio.

Algunos de los elementos que caracterizan el sector en relación con el resto de las actividades y su relevancia especial en la estructura económica gallega, son:

1.- El sector de la construcción es muy importante en la economía gallega, ya que supone un porcentaje entre el 9 y el 10% del Producto Interior Bruto, medido el coste de los factores.

2.- Del mismo modo, los empleos directos de este sector son muy relevantes en el empleo total de Galicia, ya que en 1999 el empleo anual fue de 105.000 personas, esto es, el 11% del total de la población ocupada gallega.

Por lo tanto, algo más de una de cada diez personas gallegas que trabajaban lo hacían en actividades directas de la construcción. Otro dato que aproxima más la relevancia del empleo en este sector es que el número de personas ocupadas en la construcción equivale al 65% del total de empleo industrial gallego y supera, lógicamente, cualquier actividad industrial o de servicios analizada de forma individual.

3.- El sector de la construcción es un potente generador de empleo indirecto en otras ramas de la producción, sean industriales o de servicios, ya que en su estructura de costes incorpora múltiples productos y servicios.

4.- Las inversiones en infraestructuras y en edificación suponen más del 50% (53% según la contabilidad regional) de la formación bruta de capital en Galicia. Esto es: más de la mitad de la inversión se materializa a través de la construcción.

5.- La actividad constructora tiene un efecto multiplicador muy elevado sobre el resto de la economía, dada la gran demanda de productos intermedios y finales, por lo que un aumento de la inversión en este sector se transmite rápida y ampliamente a un buen número de actividades anejas.

6.- Una parte de la actividad del sector, la edificación, es además suministradora de un elemento esencial para el bienestar social: la vivienda, necesidad básica y, al mismo tiempo, indicadora del grado de desarrollo de una sociedad.

7.- El otro gran componente de la actividad, la obra civil, es decisiva por proporcionar una condición necesaria para el desarrollo económico e industrial: las infraestructuras físicas. Las carreteras, el ferrocarril, la red de gas, la electrificación, la telefonía, etc… no sólo generan actividad en la construcción, sino que se convierten en necesidades objetivas para el desarrollo y el crecimiento de cualquier territorio.

8.- El nivel de actividad en el sector depende en buena medida de la iniciativa pública, que es determinante en el subsector de la obra civil y marca, a través de los planes de vivienda (suelo, fiscalidad, tipos de interés, ayudas y subvenciones, VPO, etc.) la demanda en el subsector de la edificación. Por lo tanto, a través de los presupuestos de las diferentes administraciones es posible condicionar el nivel de actividad del sector.

9.- La construcción es un sector con una extrema sensibilidad a las variaciones de la coyuntura económica, tanto en el aspecto positivo, convirtiéndose en motor de crecimiento, como en lo negativo, deprimiéndose antes que el resto ante las caídas de la demanda y originando la recesión en otros sectores.

Las características hasta aquí señaladas, su elevado peso en el PIB, su alto nivel de empleo, el efecto multiplicador de la actividad y generador de empleo indirecto, su carácter de proveedor de infraestructuras básicas y de cobertura de las necesidades sociales, su dependencia directa de la decisión pública y ágil respuesta del sector a las variaciones de la demanda y de la inversión, convierten a la construcción en el sector idóneo para ser utilizado como instrumento anticíclico, esto es, como dinamizador en las fases recesivas del ciclo económico.

Esto explica que en los definidos como planes de reactivación sean las inversiones públicas en infraestructuras, ligadas a la producción, y en vivienda, las medidas centrales.

1.- El sector de la construcción tiene una elevada participación en la generación del valor añadido en Galicia ya que, en valores medios del período 1980/1999, proporciona casi el 10% del VEB gallego. Esto es, 10 de cada 100 pesetas generadas en Galicia provienen de este sector. El valor máximo de participación se da en el año 1991, en el que el sector se acerca al 9.8% del VEB generado en Galicia. Se trata por tanto, de una actividad de gran importancia cuantitativa en la economía gallega.

2.- El sector tiene una enorme variabilidad en su contribución al VEB, tal y como demuestran sus oscilaciones, muy rápidas e intensas, que se movieron en un intervalo que va de un mínimo de 7.4% en 1986 hasta un máximo del 9.8%. Esta variabilidad fue más intensa en la segunda mitad de los años 80, período en el que, del año 86 al 89, la participación del sector en el VEB se incrementó en un elevadísimo porcentaje.

Esta caracterización de variabilidad se moderó de forma significativa en la década de los 90, período en el que las oscilaciones son muy suaves, moviéndose la participación entre el 8.7% y el 9.3% y acabando la década en el 9%.

3.- El sector de la construcción es muy sensible a las variaciones de la coyuntura económica y a los cambios en la demanda. La construcción es, tal vez, el sector que interioriza más rapidamente las variaciones del ciclo económico, lo que lo convierte en un fiel reflejo de la coyuntura económica.

4.- En el ciclo depresivo que sufrió la economía gallega entre 1982/85, acentuado por la política de ajuste duro aplicada por el Gobierno, el sector de la construcción tuvo una evolución mucho peor que la de los demás sectores, lo que se tradujo en una caída muy fuerte de su participación en el VEB gallego. De acercarse al 9.9% pasa al 7.7% en 1984; esto es, una reducción del 2.1% en su contribución a la generación de bienes y servicios producidos en Galicia.

5.- En el año 1986 se produce un cambio de ciclo, tanto en la construcción como en el resto de la economía gallega. En este año se inicia un ciclo alcista que va a durar hasta 1992 y que tiene especial intensidad en la construcción, que incrementa de modo sustancial su participación en el VEB gallego. En 1986 la construcción se acerca al 7.4% del valor añadido en Galicia y pasa a generar el 9.2% en 1992, configurándose así como uno de los sectores claves de la reactivación general de la economía gallega.

6.- Durante el bienio 1993/ 94 la construcción conoce un proceso de desaceleración por encima de la propia recesión del conjunto de la economía, lo que se traduce en una leve caída de su peso en la economía global del país.

7.- En el período 1995/ 96 hay un ligero ciclo alcista de escasa intensidad, en que el sector mejora su participación en el VEB, pero en un porcentaje muy pequeña y con una debilidad manifesta que se materializa en 1997, año en el que vuelve a caer el peso del sector en la economía del país.

8.- En el bienio 1998/ 99 la construcción crece más intensamente que el resto de los sectores económicos, especialmente en el año 1999, en que el aumento del VEB del sector casi duplica el resto de la economía, lo que tiene como consecuencia la recuperación del peso del sector hasta llegar al 9%.

La conclusión de todo lo anterior se resume en la elevada participación del sector de la construcción, en su gran variabilidad y, especialmente, en la gran sensibilidad a las variaciones del ciclo económico: la construcción pierde peso en la producción global en las fases recesivas de la economía; esto es, la recesión afecta a este sector con mayor intensidad que en el resto de los sectores.

Contrariamente, en las épocas de recuperación, la construcción crece más que el resto de los sectores y, por esto, consigue un porcentaje mayor de participación en la generación del VEB.

Datos de la Confederación Gallega de Construcción, madera y afines de CCOO).